Los chicos no lloran.
Miguel era un adolescente guapo, con esa belleza andrógina de los modelos masculinos sajones de ropas unisex. Su rubia cabellera de pelo largo (a costa de disgustos con su padre), aunque aportaba brillo al ajustado traje de luces en su cuerpo delgado, todavía sin hacer, desentonaba con el pelo tan corto que llevaban el resto de los toreros. Aquella tarde, en una plaza de toros de provincias donde se corría una novillada sin picadores, el adolescente Miguel Dominguín se enfrentaba a dos morlacos, uno mucho más "miura" que el otro. Su padre, Luis Miguel Dominguín, se mordía el labio o gritaba con aspavientos dándole instrucciones desde la barrera para que Miguel se plantara con la muleta frente el bravete novillo de tres años que le había tocado en suerte. Pero no había manera. Cada vez que se ponía frente al toro y éste se arrancaba, Miguel Dominguín se retrancaba con ese paso temeroso que deja al novillo el hueco para la derrota, y a testarazos, el novillo le desarmaba la muleta una y otra vez.
Le vi volver al burladero, burlado, y en el gesto esa rabia contenida por el bochornoso espectáculo que su padre, el maestro, empeñado en que continuase la saga familiar de matadores de toros, le estaba obligando a dar. Y apoyado con los dos antebrazos en la barrera y la barbilla sobre ellos mirando hacia tablas, de espaldas a la arena del ruedo, al toro, a la cuadrilla, y a todo lo que representaba esa corriente artística taurina, le vi llorar amargamente.
Miguel Dominguín, a sus quince años, rabiando y llorando en la soledad de su inmerecida tragedia de torero frustrado por forzado, derrotado por la incomprensión de su padre, más que por la deshonrosa faena torera que acababa a trancas y barrancas, estaba tomando la decisión de ser Miguel Bosé.
Años más tarde, en pleno éxito musical, lo recordó con sarcasmo en el estribillo de su canción "Los Chicos no LLoran":
Es mi vida no quiero cambiar
los chicos no lloran solo pueden soñar
es mi vida no quiero cambiar
los chicos no lloran tienen que pelear
es mi vida ah! es mi vida ah!.



idem dijo
¿Has tenido hoy esa sensación? Feliz 2010.
6 Enero 2010 | 03:56 PM