La Coctelera

Espejo insondable

Este espejo intenta hacer visible lo invisible a los ojos del entendimiento. Acércate con OTRA MIRADA y tal vez lo puedas lograr.

3 Enero 2008

Hay más tiempo que vida (4)

...//...

Impaciente por conocer al acompañante, don Lisandro, con el ademán y el gesto impasibles, permaneció agarrado a los reposabrazos de
la mecedora, y abriendo súbitamente los ojos inició un recorrido escrutador
sobre la figura de Armando, de arriba abajo. Este, al notar la presión de esa
mirada, dio un pequeño respingo hacia atrás que le hizo perder ligeramente pie. En décimas de segundo, reaccionó sobreponiéndose al desconcierto.

Hola don Lisandro, soy Armando Seseña. Encantado de conocerle. Dulce María me ha hablado mucho de usted.

—¿Tú tienes buenas intenciones muchacho? --le dijo el viejo.

—Sí –contestó Armando, tan sorprendido por la pregunta que le había espetado el viejo como por su propia respuesta.

Por un instante, esa fascinante mirada le había desconcertado y a punto estuvo de hacer el ridículo contestando con alguna simpleza, con alguna gracia verbal de la retahíla frívola y superficial de su jerga como: ¡Mazo guays tron! o ¡Dabuten mulaten! en la que solía desenvolverse con sus colegas madrileños.

Pero dijo sí, le salió un contundente sí porque quería aceptar el reto y estar a la altura de las circunstancias, dejando de vivir del cuento con el que tanto tiempo había toreado a su familia, sobre todo a su madre. El carisma del viejo le había seducido generando en Armando un inexplicable sentido de lealtad hacia él. Luego, se sentaron a los pies de don Lisandro e iniciaron una conversación a tres bandas, en la que Dulce reclamaba a su abuelo que les relatara o describiera situaciones y circunstancias de su historia personal, de sobra conocidas por ella de tantas veces que las había escuchado. Quería que el abuelo exhibiera sus dotes. Amor venerador de nieta. Armando asentía o se limitaba a repreguntar sobre matices o detalles. A veces, el abuelo pedía confirmación a Armando sobre costumbres españolas que creía conocer, o sobre curiosidades que siempre había tenido sobre la madre patria. Al cabo del rato, Dulce se levantaba y entraba en la casa para traerles un vaso de limonada. Durante aquellas tardes hasta la caída del sol, se ponía de manifiesto la sabiduría del viejo y el cariño por su nieta mayor, aunque en el fondo de su alma, Lisandro temía que el muchacho fuera un desaprensivo turista sexual.

—Dígame don Lisandro ¿Cuánto tiempo estuvo en prisión? ¿Qué huella le dejó? –preguntaba Armando escudriñando su personalidad–.

—Mirá m’hijito, en los siete años que estuve encerrado por la dictadura títere,
aprendí a valorar dos cosas: el tiempo y la libertad. Tal vez no signifiquen tanto para ti, pero a mí me han marcado la vida. Respecto al tiempo, descubrí
su trascendencia por encima de todo: las cosas que hoy son, mañana pierden vigor; las que parecían imposibles, acaban siendo reales. Aquel encierro... Me parecía que consumía mi vida entera; y ahora... Mirá, lo siento más corto que esto –dijo chascando el pulgar con el índice–, ni entre un tic y un tac de ese reloj de pared. De una cosa estoy seguro: es imposible agotar al tiempo, porque nosotros nos extinguimos antes que él ¡Hay más tiempo que vida!

—Don Lisandro –se anticipa Armando a la anunciada reflexión– ¿no pensará ponderarme la libertad en este país?

—Galleguito, galleguito... ¡Claro que puedo hacerlo! ¿O me puede aleccionar de libertad un joven nacido en plena dictadura fascista? A veces los empachos de democracia producen indigestión ¿Tú sabes por qué el mejor regalo que te puede hacer la vida es la Libertad?... Porque de ella tú puedes salir cuando tú quieras. La libertad política o la libertad de expresión son facetas de ejercerla, pero aunque no las tengas no dejas de ser libre. ¿Tú sabes qué me ofreció a mi la cárcel? Pues ya te lo digo yo, la cárcel me dio la oportunidad de pensar.

— Entonces abuelito –dijo Dulce María– ¿sufriste mucho al estar encerrado?

— Yo nunca perdí mi libertad –contestó don Lisandro agitando el dedo índice de su mano derecha en gesto de negación y continuó diciendo--. Miren jovencitos, tenía cuatro compañeros de celda a los que había dado la consigna siguiente: “Compañero, si alguna vez tú me encuentras dormido durante el día, no me despiertes, no vaya a ser que esté soñando que soy libre y la freguemos”.

Armando, fascinado por los comentarios del viejo y seducido por su gramática parda, no remitía en interés por conocer cada rincón de su imaginario. Por fin la pregunta clave.

¿Qué espera de la vida, don Lisandro?

— Tiempo m’hijo, tiempo. Le pido tiempo a la vida para llegar a ver a mi Dulce María casada con un buen hombre. Simplemente, vivir para ver ese momento. Verla bien casada.

(Continuará)

servido por cavilante 13 comentarios compártelo

13 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Maribel

Maribel dijo

Jolin ‼ cuando será la 5ª entrega ? cuando me entusiasmo leyendo, y me encuentro con el "continuará" ayyyyyy me salen los colmillos ‼

Excelente esa conversación a tres bandas...muy rica en la descripción, en la vivencia, en los detalles de cada circunstancia....me gusta Cavilante, eres bueno, y lo sabes... jejeje

Un beso sin reloj

4 Enero 2008 | 02:50 AM

cavilante

cavilante dijo

Gracias Maribel, la próxima es la última. Los traslados navideños me han dejado un tiempo sin borradores y hasta ahora no los he recuperado. No pretendo dilatar el desenlace, simplemente creo que un post de blog debe ser como una píldora de ingestión rápida, para no aburrir al lector que suele pasar deprisa.

No me veo muy bien con el nuevo avatar... ¿Cómo me ves, era mejor el anterior?

4 Enero 2008 | 08:32 AM

bantabah

bantabah dijo

Tiempo y libertad...qué buenas "consignas". (Ya echaba de menos la continuación de la historia...la esperaba, como ahora espero el desenlace con interés). Muy bien Don Lisandro, parece q lo estoy viendo en su mecedora...

Un beso cavilador-cavilante

4 Enero 2008 | 10:02 AM

arandano

arandano dijo

Bienvenido al café y gracias por tomar un sorbo.
Me gusta tu espacio. Ya eres amigo.
Feliz Año Nuevo. Feliz Año Venturoso

4 Enero 2008 | 12:38 PM

Maribel

Maribel dijo

En realidad Cavilante, me gusta más el anterior... el calvito es más interesante , es más sexy ‼ jajajajajja ....la verdad me quedo con el otro.

Un beso, guapo.

4 Enero 2008 | 05:40 PM

instanteca

instanteca dijo

Esto de las historias por entregas me pone nervioso. Cuando acabe la historia tendré que leermela de toda de golpe.

Estoy con Maribel. El otro avatar era más "redondo".
Un abrazo.

4 Enero 2008 | 06:04 PM

cavilante

cavilante dijo

Instanteca no te sientas obligado a leerla entera, tal vez no queden demasiado bien empastadas las entregas.

Os hago caso. Doy por terminado mi homenaje en forma de avatar al difunto Cuixart. Lo rememoraré en mi Grafitti de vez en cuando.

4 Enero 2008 | 09:00 PM

sinpretension

sinpretension dijo

¡Hola de nuevo, cavilante!
¡Cuantas verdades en unas pocas frases!. Reconozco que me dejo llevar con facilidad con quien expresa simples verdades. Verdades cotidianas de una vida dura mostrada desde la honestidad del alma y escupida con la naturalidad que la propia verdad ofrece. ¡Me ha cautivado Don Lisandro!
Abro opinión/si me permites, respecto de tu avatar, este me parece mas adecuado a la personalidad que reflejas. (cavilo, yo) ;)\cierro opinión.
Abro comentario/La lectura de los blogs no es de obligado cumplimiento. Como me comento "mo24590" ("Escribe lo que quieras, y el resto Leeremos lo que nos Plazca.") ese es el concepto.\cierro comentario.
Esperando la 5ª
Un abrazo.

5 Enero 2008 | 01:04 AM

instanteca

instanteca dijo

Bueno, a ver. Estoy contigo en que los post tienen que durar sólo un momento y resolverse en sí mismos.

Pero eso no quiere decir que no puedan tener continuidad, coherencia o permanencia de algún tipo. Que no dejan de ser las mismas que puede tener una novela, porque tampoco la novela se escribe en un dia, ni de un sólo golpe de pluma.

Así que tu historia no tiene por qué estar mal empastada. Es más, es que no necesita empaste de ninguna clase. Yo quiero leerla toda seguido para verla de otra manera y porque me gusta llegar al final acordándome del principio.

Y desde luego, leerte no es ni mucho menos una obligación. En todo caso, un premio.

Un saludo.

5 Enero 2008 | 01:19 PM

cavilante

cavilante dijo

Gracias Instan, lo mismo digo.

5 Enero 2008 | 05:43 PM

Ídem

Ídem dijo

Que los Reyes te traigan muchas horas que puedas destinar a escribir para los demás...

Salu2 desde este lado del pc

5 Enero 2008 | 08:50 PM

cavilante

cavilante dijo

Idem, es uno de los mejores deseos que me han regalado, gracias.

6 Enero 2008 | 01:46 AM

flor_deloto

flor_deloto dijo

Hmmmm, dónde estarán las botas de nieve de my favorite cavilante? traigo un regalo, aquí lo dejo .... shhhhh, no voy a interrumpir sus sueños.

6 Enero 2008 | 03:12 AM

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Soy un caminante que cavila mientras observo las maniobras de otros caminantes a través de mi espejo. Si la vida me sonríe, la miro con buen humor. Si la vida se ríe de mi, la veo con sarcasmo. A veces no la miro, me desapego, o me pongo romántico para lamer sus heridas. Admiro la inteligencia en cualquiera de sus expresiones y disfruto con la belleza y con cualquier atisbo de creatividad. La palabra es una herramienta de comunicación que me deleita cuando, usada con arte, es capaz de conmover mis sentimientos. No soy del Madrid, ni del Barça, ni del Betis; sólo milito contra la INTOLERANCIA, en cualquiera de sus formas, y contra la MANIPULACIÓN de la realidad hacia intereses egoístas. En mi podréis encontrar al amigo, jamás al enemigo, no me gusta perder el tiempo en futilidades. Y si no me encontráis, buscad en el espejo insondable............... anuncios clasificados españaanuncios clasificados brasilanuncios clasificados argentina
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