La Coctelera

Espejo insondable

Este espejo intenta hacer visible lo invisible a los ojos del entendimiento. Acércate con OTRA MIRADA y tal vez lo puedas lograr.

27 Noviembre 2007

Hay más tiempo que vida (2)

Aunque distraído por estos pensamientos, Armando no puede sustraerse al proceso que se desarrolla en la cabina de pasajeros de su vuelo trasatlántico. Él es un atajo de nervios de por si, y el vuelo le hace estar más alerta. Su desazón, ese talante vigilante convertido en radar personal, le advierte del creciente murmujeo al inicio de tan peculiar alborada entre los asientos. Se va rompiendo la calma y la quietud inducidas unas horas antes. Las azafatas se movilizan por los pasillos y la penumbra cesante, invadida por las luces que se van encendiendo en distintas butacas, anuncia el fin de una corta noche artificial ligeramente perturbada por tenues signos de vitalidad. Durante horas, más de una centena de viajeros han cohabitado en un agobiante y mínimo espacio implicados en una sedentaria pero estresante actividad, volar a diez mil metros recostados en los asientos de un avión comercial.

Armando es curioso y le gusta analizar el comportamiento humano. Observa cómo este colectivo ocasional se convierte, entre los aeropuertos de salida y de llegada, en una recua impotente, sometida a una extraña liturgia oficiada por la tripulación de Iberia. Alineados en una milimétrica formación como para un desfile militar, constituyen una inerme cohorte de minusválidos sedentes. Analiza con displicencia, como si no le concerniera para nada, a los pasajeros encerrados entre la oscuridad y el silencio. Ve cómo administran a duras penas su espacio vital y concluye que todos acabarán obligados a refugiarse, poco menos que irremisiblemente, en sus laberintos mentales.

Por fin, el titileo de la tibia luz de neon que emerge envolviendo el techo de la cabina de pasajeros arropa las palabras de la —ya no tan joven— sobrecargo: “Buenos días señores pasajeros, deseamos que esta noche hayan descansado lo suficiente; a continuación les ofreceremos el desayuno...”. En el momento de elección de la bebida, Armando recupera la noción de la presencia, justo al lado, de una joven que no puede disimular su pereza mientras hace un esfuerzo por sonreír a la azafata al pedirle un vaso de agua. Intercambian bromas acerca de las rutinas de los aviones, de la estrechez de los asientos y del miedo a volar; detalles insignificantes una vez en tierra pero que, durante la travesía, son obsesivamente presentes. Muchas veces esas paranoias son el nexo con el desconocido que viaja a tu lado. Son la incidencia que une, de donde surgen buenas amistades, a veces.

Ha aguantado toda la noche ensimismado, sin dormir. Desde la amanecida artificial iluminada por las azafatas y tras la obligada visita al lavabo, Armando se centra en un reconfortante desayuno y se enfrasca en una precipitada y unilateral conversación con Patricia, la chica del asiento contiguo. No para de hablar, de explicarle todo el proceso de su viaje al Caribe, sus ganas de aventura, sus recuerdos del viaje anterior, su deseo de encontrar trabajo en algún puerto deportivo cubano. Le dice, orgulloso, que es submarinista, especialista en inmersiones profundas; le cuenta pormenores de las técnicas de inmersión.

Finalmente, no puede evitar evocar a Dulce María. Recuerda su primer encuentro tan nítidamente como aquél en que conoció a su abuelo, don Lisandro. Habla con Patricia, convertida en confidente accidental, como si se tratara de una hermana. Le describe esa inquietante impresión de flojera que sintió al ver a Dulce María por primera vez. Tan tersa, tan fresca, tan viva, tan floreciente… También le describe el encuentro con el abuelo y el impacto que le produjo su pose carismática llena de autenticidad y bondad, y su mirada —aunque acuosa por la edad— tan inquisitiva, y su verbo tan esencial y tan sabio, tan efectivo y apropiado, capaz de conquistar a un tipo como él, alocado, inconsistente, anárquico, disperso y desapegado.

La turbulenta llegada a Barajas no consigue truncar la locuacidaz de Armando, mientras Patricia, sonriente y fascinada, escucha.

(Continuará)

Tags: cuba, cuento

servido por cavilante 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

instanteca

instanteca dijo

Bueno bueno, esto promete. A ver qué sucede ahora.

28 Noviembre 2007 | 12:11 AM

flor_deloto

flor_deloto dijo

Has hecho una buena descripción de una cabina de avión y las esposas invisibles que nos sujetan a ese asiento angosto, desapacible e incómodo que tapiza en número casi infinito la superficie de la clase económica de cualquier aerolínea del siglo XXI. No era el caso hablar de las conexiones, las salas de espera, las cintas de equipaje y los chequeos de seguridad de los aeropuertos, pero sin duda recordé mi último viaje y la odisea de viajar en una temporada alta de tráfico aéreo. Paréntesis aparte, te das bastante maña para mantener al lector atento y pendiente de la próxima entrega. Ahora es Armando, antes fue Manu.
... to be continued.
Beso

28 Noviembre 2007 | 03:39 AM

bantabah

bantabah dijo

Un Armando locuaz, una Patricia fascinada...¿seguirán "volando" juntos? (muy buena la ambientación...una "luz" perfecta)

En espera...un saludo

28 Noviembre 2007 | 09:36 AM

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Soy un caminante que cavila mientras observo las maniobras de otros caminantes a través de mi espejo. Si la vida me sonríe, la miro con buen humor. Si la vida se ríe de mi, la veo con sarcasmo. A veces no la miro, me desapego, o me pongo romántico para lamer sus heridas. Admiro la inteligencia en cualquiera de sus expresiones y disfruto con la belleza y con cualquier atisbo de creatividad. La palabra es una herramienta de comunicación que me deleita cuando, usada con arte, es capaz de conmover mis sentimientos. No soy del Madrid, ni del Barça, ni del Betis; sólo milito contra la INTOLERANCIA, en cualquiera de sus formas, y contra la MANIPULACIÓN de la realidad hacia intereses egoístas. En mi podréis encontrar al amigo, jamás al enemigo, no me gusta perder el tiempo en futilidades. Y si no me encontráis, buscad en el espejo insondable............... anuncios clasificados españaanuncios clasificados brasilanuncios clasificados argentina
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