La firma de un anciano genial

A mis setenta y nueve años, cuando llevo pintando desde los diecinueve, no me pidáis mucho esmero. Mi firma está avalada por tan intensa y extensa producción que en sí misma es una obra de arte. Ella sola, plasmada en una modesta hoja de cuaderno escolar, sin necesidad de subrayar ninguna creación mía, haría sudar a más de un marchante ante la posibilidad de conseguirla ¡Imaginaos si se me ocurre dibujar sobre ella el bosquejo de una joven, estampada en su desnudez por unas flores improvisadas!



FUERA DE MI dijo
:) claqro que si... porque no vamos a estar orgullosos de nuestros logros??... y quién lo considere arrogante que se vaya la mierda jajajja
besos y mas besos.
18 Octubre 2007 | 08:50 PM