El origen
desposeído de nadie
pero apropiado de nada.
Autónomo, pero no desvirtuado,
natural como la vida.
Crisol de amor.
Colector de las esencias
del embrujo del cariño.
Halagos de un deseo.
Deseo mismo.
Satisfacción plena seguida
de placidez y sosiego.
Luego,
tal vez, desajustes sorprendentes
de entrañas invadidas por
una vital evolución que
aboca en vida.
Gestación y parto.
Todo en el origen.




123 dijo
impactante el cuadro, que no conocía...un acto de mirar descarnado y casi impúdico, que se asocia perfectamente con lo que intentaba transmitir con ese diálogo...
un saludo
30 Agosto 2007 | 11:01 PM