Afloran las claves de la farsa como estigmas de un Partido Podrido
El PP (Partido Podrido) huele mal, y mira que lo siento que huela mal porque es un partido votable, y alguna vez, cuando deje de insultar al pueblo con sus mentiras y sus patrañas, recuperará la credibilidad y la dignidad política para poder estar en condiciones de gobernar.
La vegüenza del Partido Podrido aflora poco a poco en el impecable enjuiciamiento oral y público que se realiza contra los asesinos del 11-M. Hace unos días, los musulmanes inculpados, nos ofendían con su estrategia de negación. Ninguno tenía nada que ver con los hechos, sitios, objetos, explosivos, personas que se habían investigado y relacionado con los atentados terroristas.
Ahora, resulta que el ilustre diputado europeo por el PP, deponente como testigo, también nos vuelve a ofender con la estrategia de la negación.
No es capaz de sustentar sus mentiras. Esas mentiras en las que se ha basado una campaña mediática de manipulación y desinformación, con la que han estado los medios aversos al PSOE machacando al respetable, desde que las urnas les quitaron la confianza.
El ex Director General de la Policía del gobierno del PP, no es capaz de reconocer que se fue de caña en un avieso intento de cambiar la realidad, la terca realidad, acomodándola a sus intereses, y ahora no tiene justificación.
El fiel escudero del inefable Acebes, no puede dejar con el culo al aire al Ministro que mintió al pueblo español. Pero tampoco asume su ignominia. Y, lo que es más lacerante, pretende darnos una lección de probidad y lealtad intentando proteger a su fuente. Es el colmo del cinismo del rancio conservador que no tiene cojones para asumir su "teoría inventada" y nos hace creer en protección a una fuente policial a la que no quiere poner en evidencia. ¿Protegerla de qué, del linchamiento popular?
Si fuera honesto, si fuera honrado, si fuera digno el diputado europeo del PP (perfectamente protegido por la inmunidad parlamentaria en la que le albergó su partido, en su día) y si fuera cierto lo que dice que le dijeron, no tendría problema en confiar, "con las debidas reservas y garantías que le otorga el tribunal", el nombre de la fuente a la Justicia.
Cada palo que aguante su vela. El juicio del 11-M avanza implacablemente y, poco a poco, la verdad va configurándose.
Afloran las claves de la farsa montada por un partido que sintió, cómo un acontecimiento súbito e inopinado, torcía desesperadamente la victoria electoral que anunciaban las encuestas.
Se resistió y se resiste a aceptar que los ciudadanos, intuyendo una incompetencia calamitosa que desembocó en una masacre humana, cambiaran su voto, de la noche a la mañana, para castigar al gobierno y al partido responsable de la seguridad del Estado.
Intentaron mentir para parar la sangría electoral en los días previos al 14-M y han continuado mintiendo para sostener un acoso al gobierno votado por la mayoría de españoles.
Estas mentiras son estigmas en la piel de un Partido Podrido que solo se regenerará, de cara a los ciudadanos de voto coyuntural, cuando los mentirosos se vayan. Si no, al tiempo.


Basilio Pozo Durán dijo
no creo que la mayoría cambiara su voto de la noche a la mañana, sino que muchos votantes del PSOE que no iban a ir a votar se movilizaron más y esa creo que fue la diferencia... además las mentiras y el clima anti-Irak era muy anterior a las elecciones
si quieres saber quien es Díaz de Mera pincha aquí y lee (es un ex-falangista de mucho cuidado):
http://www.lacronica.org/forum/forum_posts.asp?TID=266&PN=1
1 Abril 2007 | 06:07 PM