Nunca había leído nada tan bello, ni tan aproximado a la imagen que recuerdo de mi padre. En su honor y con un beso que allá donde esté le mando, cuelgo la siguiente cita:
...Cosas de hombres, había contestado Libero Pari, y a partir de ese momento Ultimo tampoco había hecho más preguntas, porque si tienes cinco años y tu padre te lleva con él, de esa manera, eres feliz y punto. Por eso había correteado detrás de él hasta el cruce para Rabello. Lo había hecho sin saber que en un sinfín de ocasiones, ya de mayor, volvería a ver esa imagen, precisamente esa: la silueta maciza de su padre, caminando a grandes pasos delante de él, contra el vuelo de la niebla matinal, sin darse la vuelta nunca, ni para esperarlo ni para verificar que todavía estaba allí. En esa severidad, y en esa ausencia total de dudas, residía todo lo que su padre le había enseñado del hecho de ser padres: que se trata de caminar. sin darse la vuelta nunca. Caminar con el paso largo de los adultos, sin piedad, pero un paso límpido y regular, para que tu hijo pueda comprenderlo y permanecer pegado al mismo, a pesar de su paso de niño. Y hacerlo sin darse la vuelta nunca si es que uno tiene fuerzas para hacerlo: para que él sepa que no se perderá, y que caminar juntos es un destino del que no es necesario dudar ni un momento, ya que está escrito en la tierra...
"ESTA HISTORIA"
Alessandro Baricco
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Poterunt discussis forte tenebris ad puram priscumque iubar remeare nepotes. Tunc Elicona noua ruirentem stirpe uidebis, tunc lauros frondere sacras; tunc alta resurgent ingenia atque animi dociles, quibus ardor honesti Pyeridum studii ueterem geminabit.
Podrán tal vez, pasadas las tinieblas, volver nuestros lejanos descendientes al puro resplandor del siglo antiguo. Verás entonces cómo reverdece Helicón con renuevos, cómo tornan a poblarse, sagrados, los laureles; resurgirán entonces los ingenios, los ánimos despiertos, eminentes, en quienes brotará el ardor de antaño por la pasión honesta de las Piérides.
Helicón: monte consagrado a Apolo y Las Musas.
Piérides: nueve jóvenes doncellas orgullosas por creerse especialmente dotadas de exepcional talento para la música, el canto y la poesía. Viajaron hasta Helicón para retar a Las Musas.
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Abres el libro "El amante" de Marguerite Duras y te encuentras el piropo más glamouroso que se puede decir a una mujer ajada.
"Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó. Se dio a conocer y me dijo: "La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud, su rostro de muchacha me gustaba mucho menos que el de ahora, devastado". ..."
En el original, en francés, suena muchísimo mejor, os lo aseguro.
Muy pronto en su vida -dice autobiográficamente la Duras-, fue demasiado tarde. A los diociocho años ya era demasiado tarde. A los dieciocho años envejeció. Sintió que el empujón del tiempo se apoderaba de sus rasgos uno a uno, cambiando la relación que existía entre ellos, agrandando los ojos, haciendo la mirada más triste, la boca más definitiva y grabando la frente con grietas muy profundas... Ese rostro premonitorio -dice ella misma- que se le puso luego con el alcohol, a la mitad de su vida.
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..."Fermín Vinuesa se había hecho a la idea de que aquél veintiuno de marzo, primer día oficial de la primavera, sólo podría servirle para dar rienda suelta a la melancolía. Tumbado en la orilla de la memoria, se resignaría a agitar su pequeña obsesión por ver si se dibujaban formas nuevas en el agua estancada del pasado."...
El Círculo Leibniz, Santiago Miralles
Colección Prosa Nostra, Ediciones de La Discreta
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Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo.
¿A qué fingir el labio
risas que se desmienten en los ojos?
¡Llora! No te avergüences
de confesar que me has querido un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro.
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